Recursos Educativos

¿Quieres hacer de Instagram una herramienta de aprendizaje?

Si ya te planteaste alguna oportunidad educativa con nuestro anterior post sobre Instagram, puede que ahora sea el momento de ir un paso más allá.

¿Qué es?

Hoy, con el soporte del Proyecto CRISS, contamos con un Marco de Competencia Digital del Alumno  y podemos trabajar de manera concisa y segura la adquisición de competencia digital por parte del alumnado. De entre las 31 subcompetencias de este marco podemos encontrar 23 en las que incluir el trabajo con redes sociales desde las 5 áreas:

El uso masivo de tecnologías de la comunicación ha supuesto una revolución a la hora de procesar y transmitir datos. Hoy en día la integración de estas tecnologías y servicios en las aulas va en aumento entre los docentes.

Los datos hablan: Instagram es en 2019 la tercera red social en nuestro país por detrás de Facebook y Youtube. Cuenta a nivel mundial con más de 1.000 millones de usuarios activos según el estudio Digital 2019 Global Digital Overview (January 2019); de ellos, un tercio de sus usuarios son adolescentes.

Aunque antes de lanzarnos a las RRSS, deberíamos plantearnos si el enfoque que pretendemos darle a esa/s red/es social/es es el adecuado o no para su uso educativo. Para hacerlo, es aconsejable valorar los siguientes 5 aspectos:

1) Practicar la docencia de la competencia digital con esa/s herramienta/s.

2) Certificar la competencia digital del alumno que supere las actividades.

3) Ofrecer proyectos que fomenten la creatividad y la colaboración.

4) Mejorar el modelo de enseñanza de las competencias digitales.

5) Acceder y crear contenidos y otros recursos para el profesorado y el alumnado.

Oportunidades en el aula

Entendemos que el uso de las redes sociales siempre debe estar alineado con nuestro propósito de educar. Por tanto, no deberíamos dejar de definir primero el "por qué" de las actividades que vamos a realizar. Necesitamos pensar estratégicamente sobre nuestra presencia en las redes sociales.

Así que antes de lanzarnos a las redes, antes de crear una cuenta de aula privada, recuerda que esta cuenta sólo debe usarse para asuntos relacionados con la clase; asimismo, sólo debería permitirse ser seguida por los estudiantes y por sus padres.

Una vez que obtengas todos los permisos necesarios, podrás ocuparte de buscar #hashtags relacionados, sacar y publicar imágenes con mensajes, ... Pero antes de llegar a eso:

Cuestiónate su esencia: ¿Quién es tu audiencia? ¿Cuál es tu propósito de estar en Instagram? ¿Qué objetivo persigues? ¿Qué aportará a tus clases que las lleve al siguiente nivel? ¿Cómo lo harás de forma segura?

Clarifica tus objetivos: Crear contenido visualmente atractivo y didáctico. Saca fotos de lo que tu público habitualmente no ve. Aprende con recursos en línea y valora las propias características de esta red social para obtener mejores producciones. Sé creativo con la fotografía y piensa en cómo transmitir mensajes inequívocos.

Genera aprendizaje social: Comienza por construir una comunidad alrededor de tu Instagram. Las redes sociales son sociales, son una herramienta de construcción comunitaria y comunicación bidireccional. No es una plataforma de transmisión unidireccional que se enfoca en ti mismo. Queremos construir una comunidad a nuestro alrededor y hacer conexiones personales y de ida-vuelta con la gente.

Busca tu red personal de aprendizaje: Nos ayudará a desarrollarnos como profesionales y a encontrar otros docentes que compartan tus centros de interés; seguirlos; chatear con ellos; enviar mensajes y comentar en sus publicaciones… Esto es,  construir una comunidad alrededor de personas interesadas en lo que te interesa. Luego comenzarás a ver el poder de Instagram.

Aprovecha los hashtags: La búsqueda por temas no es tan buena como en twitter pero todo fluye también a través de hashtags. Seguro que vas a encontrar tu “tribu” de personas que comparten intereses similares.

Aplicación

La forma más sencilla para utilizar Instagram en el aula es buscar información. Hay cantidad de cuentas de docentes y cuentas educativas que proporcionan ideas, desde tableros de anuncios hasta proyectos científicos. Una sugerencia: comienza por buscar en #teachersofinstagram y luego déjate llevar por el hashtag.

Aquí van algunas opciones:

Portfolio del estudiante

Instagram también es el lugar perfecto para presumir del trabajo de los estudiantes y darles una afirmación adicional ¿Recuerdas cómo los profesores solían ubicar físicamente en lugares destacados (vitrinas, tablones...) a aquellos proyectos que resultaban premiados? Ahora, simplemente toma fotografías de sus proyectos terminados y publícalos en la cuenta del aula.

Capturar momentos

Tu clase no es aburrida, así que recuérdales a tus alumnos y muéstreles a sus padres regularmente publicando fotos toda esa diversión y aprendizaje. Si los estudiantes completan una actividad genial o un proyecto colaborativo que les ha llevado meses, o simplemente van de excursión, puede usar Instagram para capturar estos recuerdos.

Comunicar proyectos únicos

Los medios sociales son el lenguaje de esta generación, por lo tanto, es bueno familiarizarse con ellos lo máximo posible y procurar incorporarlos cuando se trata de planear lecciones. Por ejemplo, puedes ayudar a tus estudiantes a familiarizarse con los personajes literarios proponiéndoles que traten de  imaginarse el feed de Instagram del personaje en cuestión ¿Quiénes serían sus seguidores? ¿Qué imágenes publicarían? ¿Qué hashtags usarían?

Ayudar a los estudiantes

Podemos publicar tareas, recordatorios y proyectos; o tutoriales en un story o hacerlo imagen a imagen. Instagram también es una excelente manera de fomentar el debate en el aula a través de la sección de comentarios y una forma en que los estudiantes puedan pedir la ayuda que necesitan.

Podemos generar comunidad y generar discusión fuera del espacio y el tiempo escolar sobre Filosofía; Política o capítulos de nuestra Historia trabajando imágenes –o incluso memes– como hacen en el hastag #educationmemes. De esta forma, estaremos generando espacios abiertos que nos ayudarán a trabajar contenidos con antelación y que les permitan participar en el contenido estando fuera de clase.

En una clase de Biología, podemos crear la tarea para documentar el proceso de crecimiento de ciertas plantas. Por ejemplo, en esta cuenta @learning.to.allot los estudiantes pueden inspirarse en cómo  generar imágenes de ciencia como un arte y aprender contenidos del mundo vegetal que puedan resultarles más reales y atractivos.

En una clase de Lengua o de idioma podremos trabajar a la hora de subtitular publicaciones o la comprensión lectora como hace @xtianolive ¿Cuánta información es necesaria? Hay que crear un contexto para que tu foto cuente una historia cubriendo el cuándo, dónde, por qué, quién y cómo.

Una simple tarea en redes sociales puede trascender los límites de clase y sus paredes físicas mediante la creación de una comunidad virtual. De esta manera, millones de estudiantes liderados por @gretathunberg no solo están salvando el mundo mientras continúan aprendiendo e interactuando unos con otros, sino también con la comunidad y es aquí cuando sucede el aprendizaje real.

En las redes siempre nos preguntamos ¿Selfies sí o Selfies no?  Otro gran proyecto en el ámbito de las ciencias trata de humanizar las publicaciones científicas: así lo procura @scientistselfies. tratando de influir en las percepciones de los espectadores sobre la competencia y la calidez de los científicos.

Finalmente, como profesores y maestros tenemos el deber de educar a nuestros alumnos, pero también de intentar hacerlo como pertenecientes a la ciudadanía digital. Algo que es mucho más fácil de aprender cuando la lección es aplicable. Por ejemplo, al explicar cómo debe y cómo no debe usarse Instagram, se les está enseñando a los estudiantes las habilidades que necesitan para ser ciudadanos digitales responsables. Un buen ejemplo podemos encontrarlo en la cuenta del proyecto @educagram__

 

Con estas pequeñas muestras queremos inspirarte y reiterar –como dice John G. Palfrey– que lo más inovador que pueden hacer las escuelas no es tanto implementar más la tecnología en el currículo, sino implementarla de forma efectiva.